Trucos y consejos para convertirte en un maestro de la barbacoa

Uno de los grandes placeres gastronómicos del verano es el de la barbacoa. Esta se convierte en la mejor excusa para reunirnos con amigos y familiares, pero ¿cómo convertirnos en expertos de la brasa y que nuestras barbacoas sean las favoritas de los invitados? El truco no solo está en un menú acorde a los gustos de cada uno, sino en saber cómo cocinar cada alimento que pasa por la parrilla. Te damos estos consejos que te ayudarán a conseguir que tus barbacoas sean el acontecimiento del año:

1. Cantidades óptimas

Las cantidades suelen ser un quebradero de cabeza. Calcula una media de unos 350-400 gramos de carne por persona, incluidos los entrantes (chorizo, panceta, etc.), intentando distribuir todos los alimentos de forma equitativa. De este modo, conseguirás que tus invitados no se queden con hambre ni que tampoco sobre comida.

2. Materia prima de calidad

Otro aspecto importante es la materia prima. Te decantes por una barbacoa clásica u otra más especial de pescado o marisco, la clave es comprar alimentos de calidad. Por eso, es fundamental que elijas un supermercado de confianza, donde los productos frescos estén en el momento óptimo de consumo.

3. Las brasas

Una vez resuelto el tema de las cantidades, el siguiente reto es controlar las brasas. Primero, asegúrate de precalentar la barbacoa a fuego lento al menos 60 minutos antes de que comience el evento. Después, echa sal gorda a las brasas. Esto te permitirá, por un lado, que duren encendidas más tiempo y, por otro, generar menos humo. Finalmente, cuando las brasas adquieran su color rojizo característico, añadehierbas aromáticas como romero, albahaca o tomillo; conseguirás potenciar el sabor de tu parrilla.

4. El secreto de la carne

No hay carne que se resista a una pasada por la brasa. Vaca, buey, ternera, cordero, pollo, cerdo… Estos son algunos consejos para su cocinado:

  • Chuletón y el entrecot. Sus cortes, más gruesos, permiten que podamos marcar y tostar bien el exterior, sellándolo para que no se escapen los jugos y conservar un interior completamente jugoso.
  • Para evitar que tus entrantes, chorizo, morcilla o salchichas, pierdan su jugo y se queden secos, te recomendamos que no los pinches antes de ponerlos en la parrilla.
  • Una manera de potenciar el sabor de las brochetas de carne es extender especias como romero, perejil o tomillo.

5. Pescado en su punto

Las barbacoas de pescado cada vez tienen más adeptos. Las sardinas a la brasa nos evocan un intenso sabor a verano y costa, pero hay muchas más opciones: salmón, caballa, lubina o rodaballo son algunos ejemplos. En esta lista también se pueden incluir marisco y moluscos como pulpo, sepia o bivalvos (vieiras, mejillones, almejas, berberechos…). Para conseguir potenciar todo su sabor, te recomendamos:

  • Deja la piel, únicamente quita las vísceras. Pídele a tu pescadero que te limpie las vísceras si no quieres hacerlo tú en casa.
  • Al igual que ocurre con la carne, la sal gorda y las especias son grandes aliadas del pescado. Tanto el eneldo como el estragón van muy bien con los frescos de mar.
  • Para los moluscos, usar una rejilla con los agujeros más pequeños para que no se cuelen entre los barrotes de la barbacoa. Si no dispones de ella, te puede servir papel de aluminio.

6. Verdura crujiente a la brasa

Una parrillada de verduras es una auténtica delicia y, además, el complemento perfecto para equilibrar el menú. Recuerda que, al igual que sucede con la carne, cada verdura tiene su textura y consistencia. Los pimientos, por ejemplo, pueden requerir unos 10-15 minutos, los espárragos trigueros y el calabacín, en cambio, tendrán suficiente con cinco minutos, y para los tomates bastará con dos. Una vez apuntadas estas particularidades, ten en cuenta estos tres consejos básicos:

  • Lo mejor es cortar la verdura en rodajas longitudinales o diagonales.
  • Para una buena cocción, puedes envolverlas en papel de aluminio y así evitar que se quemen por fuera. Una buenísima opción es recurrir al papillote: envolver las verduras en papel de aluminio y ponerlas directamente sobre las ascuas, pero sin que lleguen a tocar las cenizas.
  • Si quieres darle un toque ‘gourmet’, utiliza rodajas de berenjena como base para montar pequeñas tapas. Primero asas las rodajas y después pon un trozo de queso de cabra para que se funda, por ejemplo.

A la hora de comer tu barbacoa, no olvides que salsas como mahonesa, tártara o chimichurri son un buen acompañamiento para tus frescos.

¿Y el postre? También encuentra su hueco entre las brasas. La frutase cocina del mismo modo que la verdura y siempre puedes añadir salsas y siropes, así como helado para acompañar. Estas son nuestras propuestas:

  • Manzana a la parrilla con canela.
  • Brochetas de plátano con fresas.
  • Pinchos de ciruelas y albaricoques.

Fuente

2019-07-02T11:42:51+00:00